Vivimos en un mundo en el que todos decimos que "no somos superficiales" cuando, en realidad, todos (sí, me meto yo también) somos superficiales. Tenemos que aprender a valorar a la gente, no por su físico, sino por su actitud, sus valores, su forma de ser, sus habilidades, etc.
Siempre nos marca la primera impresión que nos da una persona. Aunque no nos demos cuenta es así. Que si cómo viste, si tiene tatuajes, su corte de pelo, su forma de hablar, sus gestos, su acento...
¿Qué me decís del amor a primera vista? No conoces a esa persona, pero dices que estás enamorad@ de él o ella. ¿Eso no es ser superficial?
Ahora, cuando te pregunten si eres superficial, ¿qué responderás?
100% de acuerdo. Sigo en mis treces de que no soy superficial ni lo seré nunca. La primera que tengo defectos soy yo y lo sé, por eso no busco los de los demás, y creo que eso lo debería de hacer todo el mundo. Está claro que esta sociedad hipócrita y desvalorizadora seguirá así de por vida, pero el secreto está en buscar a las personas que de verdad merezcan la pena. Por desgracia, estos temas marcaron mi vida, por eso yo intento no marcar la de los demás como hicieron con la mía.
ResponderEliminarOlé Mimi, así se dice!
Al igual que a ti, también han marcado mi vida. Por eso intento olvidar la apariencia de los demás.
Eliminar